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Cómo empezar de nuevo

Por Héctor Alfredo Millán via loesencialpr.com

Nada se compara a la frustración de saber que hemos abandonado nuestros sueños. Tal vez fue por situaciones o necesidades imprevistas, o por las consecuencias de nuestras propias decisiones, pero el deseo de volver a caminar en pos de nuestras metas personales siempre rondará los pensamientos. Pero luego de habernos alejado tanto, ¿cómo empezar de nuevo? Compartiré unos puntos claves que me han ayudado a regresar a lo que quiero:

1. Identifica el sueño

Este primer paso suena mucho más simple de lo que realmente es. Puede haber muchísimas razones por las cuales se tuvo que abandonar el sueño, y una pudiera ser que sencillamente el proyecto, de la forma en que se ejecutó inicialmente, no funcionó. ¿Por qué no funcionó? ¿Qué se trató de lograr? ¿Cuáles fueron los obstáculos que lo impidieron? Una estrategia que se utiliza para comenzar una empresa es llevar el producto a su forma más simple. Lamentablemente, queremos correr antes de gatear. Queremos abarcar tanto que nuestros esfuerzos se escurren entre lo desconocido. Tal vez tu obstáculo principal es tu competencia, ¿en qué están fallando? Debemos identificar nuestras fortalezas para dirigir nuestros esfuerzos de forma que nos mantenga dando pasos firmes hacia un crecimiento paulatino pero seguro y saludable. Debemos identificar nuestras debilidades como retos para no tirarnos al vació de ofrecer lo que no tenemos.

2. Identifica la causa de abandono

En mi caso personal, y tal vez sea la canción popular actual, la necesidad económica me llevó a desviar mi atención de mis proyectos y a invertirla en un trabajo a tiempo completo. Si nos dejamos llevar por la pirámide de Maslow, nuestras necesidades más fundamentales son las fisiológicas: necesitamos comer para vivir. Sin embargo, nuestra hambre física no cancela nuestra hambre por autorrealización. Hay un tiempo para todo, pero tenemos que ser buenos administradores de dicho tiempo para no descuidar las tareas que garantizan nuestro sustento pero también poder desenvolvernos en lo que queremos.

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Por Héctor Alfredo Millán via loesencialpr.com

Nada se compara a la frustración de saber que hemos abandonado nuestros sueños. Tal vez fue por situaciones o necesidades imprevistas, o por las consecuencias de nuestras propias decisiones, pero el deseo de volver a caminar en pos de nuestras metas personales siempre rondará los pensamientos. Pero luego de habernos alejado tanto, ¿cómo empezar de nuevo? Compartiré unos puntos claves que me han ayudado a regresar a lo que quiero:

1. Identifica el sueño

Este primer paso suena mucho más simple de lo que realmente es. Puede haber muchísimas razones por las cuales se tuvo que abandonar el sueño, y una pudiera ser que sencillamente el proyecto, de la forma en que se ejecutó inicialmente, no funcionó. ¿Por qué no funcionó? ¿Qué se trató de lograr? ¿Cuáles fueron los obstáculos que lo impidieron? Una estrategia que se utiliza para comenzar una empresa es llevar el producto a su forma más simple. Lamentablemente, queremos correr antes de gatear. Queremos abarcar tanto que nuestros esfuerzos se escurren entre lo desconocido. Tal vez tu obstáculo principal es tu competencia, ¿en qué están fallando? Debemos identificar nuestras fortalezas para dirigir nuestros esfuerzos de forma que nos mantenga dando pasos firmes hacia un crecimiento paulatino pero seguro y saludable. Debemos identificar nuestras debilidades como retos para no tirarnos al vació de ofrecer lo que no tenemos.

2. Identifica la causa de abandono

En mi caso personal, y tal vez sea la canción popular actual, la necesidad económica me llevó a desviar mi atención de mis proyectos y a invertirla en un trabajo a tiempo completo. Si nos dejamos llevar por la pirámide de Maslow, nuestras necesidades más fundamentales son las fisiológicas: necesitamos comer para vivir. Sin embargo, nuestra hambre física no cancela nuestra hambre por autorrealización. Hay un tiempo para todo, pero tenemos que ser buenos administradores de dicho tiempo para no descuidar las tareas que garantizan nuestro sustento pero también poder desenvolvernos en lo que queremos.

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